¿Quién no ha buscado alguna vez el remedio definitivo para corregir el swing de golf? ¿Y si encontrásemos esa pastilla milagrosa que casi de modo inmediato nos alivia el mal? Pues bien, en golf creo que no existe, de hecho se venden un montón de ellas y muchas veces vienen encapsuladas en un artilugio casi igual de milagroso que nos invitan a comprar por un precio no tan módico. La constancia y la buena orientación de un profesional es el mejor remedio para casi todos los males.

Por lo tanto, son abundantes los consejos, ejercicios, “drills” o “tips” que circulan por internet y podemos consultar en los diversos manuales de golf. Pero, desde mi punto de vista, y analizando la cantidad de veces que se repite, profesionales y profesores que lo recomiendan, me quedo con este: hacer el swing con los pies juntos. Es económico, simple y nos permite mejorar nuestra coordinación y equilibrio, estabilizando nuestro cuerpo y mejorando el movimiento de brazos y manos. También nos ayuda a mejorar el ritmo.

Para ello, simplemente establece tu stand natural, junta los dos pies y realiza swings no muy largos (basta con llegar a la posición de las nueve o tres cuartos de swing) y suaves, con buen ritmo.

John Jacobs dice al respecto: “Si usted forma parte del 80 por ciento de jugadores que hacen slice de forma natural, es porque no consigue golpear la bola antes de que su cuerpo sobrepase la misma, nunca golpea lo suficientemente antes con el palo. Si quiere saber la cura más rápida que conozco, simplemente dé golpes con los pies juntos, y quiero decir juntos. De esta forma solo puede hacer el trabajo con la cabeza del palo. Si no lo hace se caerá” (Play Better Golf with John Jacobs, 1969).

Jack Nicklaus en “Golf My Way” expone: Un buen recurso para mejorar el tempo, suavizar su ritmo y mejorar su equilibrio es hacer el swing con los pies juntos, y cuando digo juntos me refiero a tocándose. Al principio no golpees una pelota. Empieza haciendo un swing con un hierro cinco o seis fácilmente hacia atrás y hacia delante. Progresivamente extiende la amplitud del swing así como la sensación de suavidad y uniformidad se incrementan. Luego solo pon una pelota en el camino del palo y haz el swing. Cincuenta golpes como este podrían hacer maravillas en tu tempo y ritmo. Esta maniobra es también una excelente manera de empezar a desarrollar un tempo más lento que el que has estado jugando.

Si quieres más información, en este enlace encontrarás un vídeo de lan Woosnam: www.golfchannel.com/video/gca-ian-woosnam-keys-downswing/

Y a continuación otros enlaces a páginas web explicando el mismo ejercicio:

http://www.golf.com/instruction/our-best-drill-swing-your-feet-together

http://www.golf.com/video/lous-lab-feet-together-drill

http://golf-info-guide.com/golf-tips/the-golf-swing/best-golf-drill-ever-feet-together-instills-balance-rhythm