Lamentablemente a veces es difícil hablar o discutir sobre el swing de golf por varios factores que os voy a explicar:
  1. La capacidad de conocimientos técnicos es reducida, ya que la mayoría de las personas que opinan ni son profesionales ni personas expertas en golf. Son aficionados que no saben y muchos con una actitud “de que se las saben todas” (clásico de esta sociedad en la cual vivimos) ya que a veces hablamos y sabemos más de la materia que los mismos profesionales.
  2. La rivalidad por un cambio de paradigma suele generar mucho odio o rechazo en algunas personas y pasión en otras; lo que produce choques todo el tiempo que impide que las discusiones técnicas maduren y cojan peso a medida que vamos hablando de golf. 

Bueno, el caso es que las escuelas de golf se basan e dos modelos:

One plane swing

Para  mi gusto TGM (The Golfing Machine)  es la única escuela que realmente diseñó unos principios biomecánicos y estipuló de alguna manera unas reglas geométricas que se deben respetar en cualquier swing de golf. El modelo centrado tiene muchas cosas buenas dentro de sus parámetros de jugadores buenos del pasado y del presente, pero no todas las cosas, es decir, se toman solo porciones o trozos de cada uno de ellos para probar diferentes teorías sobre diferentes parámetros estudiados o comprobados  en las estadísticas de varios jugadores. El tema no es solo conocer como funcionan a nivel visual, si no saber que correctos movimientos del cuerpo producen esas imágenes similares a los buenos jugadores del pasado y del presente.

El caso es que como veis hay diferentes escuelas, clases de golf y, por supuesto, también a la hora de decidir cuál es la que nos puede venir bien a nuestro estilo de juego o de swing, con la idea de que evolucionemos lo más rápidamente posible en nuestro juego.