A la hora de alinearse para efectuar el swing de golf o patear, debemos seleccionar un objetivo (tema introducido en en la entrada “El stand o posición en golf“), que dependerá del tipo de golpe que vamos a efectuar (con draw, slice…), condiciones meteorológicas, lie de la pelota, pendiente, etc. Por lo tanto, no siempre apuntamos a la bandera, puede ser que tengamos que apuntar a la derecha de la calle, a la izquierda de la bandera…En cualquier caso siempre debemos seleccionar un objetivo específico, pequeño y bien delimitado. Salir del tee y apuntar al centro de la calle no es seleccionar un objetivo, deberíamos apuntar a la rama de un árbol a lo lejos, a un pequeño claro en el centro de la calle, cualquier cosa que sirva para centrar nuestra mira telescópica.

Así lo recuerda en el libro Los Mejores Consejos de Golf de Todos los Tiempos (2004): “Un objetivo le proporciona a la mente una tarea en la que centrarse. Apuntar simplemente a un sitio de la calle o del green no es lo suficientemente específico y eso deriva en un juego inexacto. Escoja un objetivo” (pag. 146); “Antes de jugar cualquier golpe-desde un drive hasta un putt de metro- debe escoger el objetivo más pequeño posible para minimizar su margen de error, aconseja Scott Canfield, un profesional de la PGA” (pág. 145).

Si nos centramos en el Green, el Dr. Bob Rotella también es claro al respecto: “EL OBJETIVO DE UN BUEN pateador no es simplemente el hoyo. Siempre intenta poner la bola dentro del agujero, pero el hoyo es demasiado grande para servir como objetivo. Cuanto menor sea el objetivo que tenga, mejor podrá funcionar la mente y el cuerpo a la hora de intentar que la bola pase por allí. En los putts cortos, deberá escoger usted el objetivo más pequeño en el que pueda centrarse. Podría ser una brizna de hierba o una mancha en el borde del hoyo, una marca de desgaste en la línea blanca de dentro del hoyo.” (Claves para ganar pateando con naturalidad, págs. 49-50, 2002).

En esta área del juego Dave Stockton en el libro Patear desde el inconsciente (2013), sostiene que: “Mucha gente mira la línea de pat como si estuviera disparando una escopeta hacia el hoyo: la bola sale en una dirección determinada, pero esperan que entre por lo que ellos perciben (y ven) como el centro del hoyo si lo atravesásemos con una línea recta imaginaria desde la posición original de la bola. Al hacer eso están renunciando a la mayor parte del hoyo, y dándose un margen de error muy pequeño…En mi caso, si me enfrento a un pat de cuatro metros con quince centímetros de caída de derecha a izquierda, visualizaré un línea que haga llegar la bola al hoyo por un punto que sería -si visualizamos el símil de un esfera de reloj- el equivalente a la 4 en punto. De acuerdo con esa trayectoria, si me excediese en la fuerza estaría dando a la bola la oportunidad de entrar en el hoyo por las 3, o incluso las 2; y si me quedase un poco flojo aún podría meterlo por la 5 o las 6. Así, no solo me fijo un objetivo mucho más concreto, sino también más espacio para meter la bola” (págs. 27-29).

En resumen, la próxima vez que salgas al campo, afina la mira telescópica y selecciona un objetivo concreto. Cuando estés encima de la bola, solo piensa en darle al objetivo.