¿Cuántas veces alguien te ha dicho concéntrate más? o ¿Por qué no prestas más atención?. Atención y concentración son dos términos muy empleados en el deporte (como en el golf), en otras disciplinas (piense en un cirujano durante la operación) y vida cotidiana (conducir, leer este artículo, etc.), pero no siempre sabemos bien a qué nos estamos refiriendo.

No son buenos tiempos para la atención y concentración, si estás leyendo este artículo, ya habrás escogido entre 8 ó 10 resultados de la primera página de Google (sin tener en cuenta los vídeos de youtube); de éstos, habrás leído sólo parte del título y resumen, y; todo ello, contando que no lo hayas seleccionado mientras acudías a una videoconferencia o asistes al cumpleaños de un amigo de tu hijo. Así que si consigo que mantengas tu concentración hasta el final, me merezco un comentario o buena valoración, jeje. Pero no se preocupe, como dice Daniel Goleman en su libro Focus, 2013:

Los descubrimientos realizados, tanto en los laboratorios de neurociencia como en las aulas, sobre el modo de fortalecer este músculo tan esencial de nuestra mente, nos traen, en este sentido buenas noticias. Y es que bien podríamos considerar la atención  como un músculo, que se desarrolla en la medida en que se ejercita y que, en caso contrario, acaba marchitándose.

Conocer estos conceptos y dominarlos es fundamental en la práctica deportiva y muchos así las consideran como variables relevantes para alcanzar el éxito deportivo. Dosil y Caracuel (2003) propones la siguiente definición:

Atención: forma de interacción con el entorno en la que el sujeto establece contacto con los estímulos relevantes de la situación (procurando desechar los estímulos no pertinentes) en el momento presente (excepto cuando la situación reclame interactuar con el pasado o el futuro).

Concentración: mantenimiento de las condiciones atencionales a lo largo de un tiempo más o menos duradero según exija la situación a la que nos enfrentemos.

Por lo tanto, en el tema que nos ocupa, la concentración sería atender (dirigir el foco de nuestra atención), a los estímulos relevantes en cada momento de nuestro juego, durante el tiempo necesario sin dejarse distraer por los estímulo irrelevantes, ya sean externos (el griterío del público, el ruido de un buggy de golf) o internos (pensamientos negativos, irrelevantes, exceso de tensión, etc.). Estamos hablando de focalizar pero sin forzar la atención que uno debe prestar.

Vista la definición debemos establecer tres pasos o premisas a tener en cuenta:

1º. Existen diferencias individuales, estilos atencionales, no todos tenemos las mismas capacidades. Además alguna parte será producto de la herencia pero otra se podrá entrenar (como ya hemos comentado).

2º. Cada situación deportiva (e incluso cada deporte) demanda un tipo de atención (que luego veremos).

3º. Los cambios a nivel de arousal afectan a la concentración y viceversa. En el post  Activación o arousal en golf, ya hablaos del arousal o activación.

Referido al primer punto, la Teoría de los estilos atencionales de Nideffer (1976) ha sido la que más difusión ha tenido en la Psicología Deportiva. Según ésta, la atención presenta dos dimensiones:

  • Amplitud: hace referencia a la cantidad de información que podemos procesar al mismo tiempo. Así el foco de atención puede ser:  amplio, el deportista debe atender a varias señales o estímulos, o; reducido, el número de estímulos al que hay que atender es muy reducido o sólo uno.
  • Dirección: lugar al cual dirigimos nuestro foco de la atención. Puede ser: externo, estímulos que vienen de fuera (ruido del público, dirección del viento…),o ; interno, la atención se focaliza en uno mimos (respiración, pensamientos…).

Aplicando esta teoría, en el campo de golf tendríamos:

  • Cuando el golfista se acera a la pelota para preparar el golpe, el foco de atención debe de ser amplio y externo. Va a analizar diferentes tipos de estímulos: el lie de la pelota, la dirección del viento, colocación de los obstáculo, etc.
  • Posteriormente, se debe pasar a un foco amplio e interno, donde el jugador planeará el golpe: un fade, un draw,  golpe al centro del green…Planificación del golpe. Todo ello, le llevará a la selección del palo más adecuado.
  • Seleccionado el palo, repasa o ensaya mentalmente el golpe, puede recordar otros similares. También efectúa uno o varios swings de práctica para soltar la tensión y centrarse quizás en la fuerza o movimientos que quiere hacer para efectuar el golpe. En este caso el foro de atención es reducido e interno.
  • Finalmente, el foco sigue siendo reducido pero ahora se centra en un sólo estímulo externo: la pelota. Atender a otras señales internas (como la mecánica del swing) o amplias (ruido de un compañero, por ejemplo) sólo va a entorpecer la ejecución.

Este es el momento de recordar el post Rutina pregolpe: al pronunciar la palabra VAMOS trataba de recoger un poco los diferentes estilos o fases atencionales. Ahí lo dejo, por si alguno quiere copiar esta rutina.

Un modelo que me parece interesante y que es explicado poniendo como ejemplo a un golfista (siguiendo a Boutcher, 2002), es el “Modelo integral de la atención” (“PSICOLOGIA DE LA ACTIVIDAD FISICA Y DEL DEPORTE. 2 EDC.“, pag. 199-200, Dosil, J., 2008):

En primer lugar, el deportista se verá influido por su «disposición de fuerza» (por ejemplo, alta ansiedad rasgo), las demandas de la actividad (por ejemplo, patear en golf frente a sprintar en atletismo) y los factores ambientales (por ejemplo, los espectadores y las cámaras de televisión), que son los que determinan el nivel de activación fisiológica (arousal) del deportista. A partir de este momento comienza la segunda fase del modelo, en la que el deportista se tiene que enfrentar a la tarea de ejecución y debe canalizar su nivel de arousal mediante un proceso controlado, automático o por la combinación de ambos (según la naturaleza de la tarea). Estos elementos configuran lo que el autor denomina «estado de atención óptima»…Por último, presenta las respuestas observadas en el deportista, que pueden ayudar a medir el proceso controlado o automático: gestos de la cara, fijación de la mirada, autoinformes (más útiles para el procesamiento contralado), comportamiento, respuestas fisiológicas o emociones y sensaciones vividas durante la ejecución (asociados, generalmente, al procesamiento automático).

Así en el caso de un jugador de golf que se enfrente a un hoyo importante, que lo perciba como una situación decisiva, su nivel de ansiedad y aurosal se verán incrementados, lo cual influirá en su capacidad de atención que se verá probablemente menguada. Igualmente, pueden aparecer pensamientos negativos (otra vez ese putt de metro y medio, a que lo vuelvo a fallar…) que pueden hacer que el jugador dirija su atención a otros estímulos irrelevantes y ejecute el putt, efectivamente mediante un proceso sobrecontrolado. Cabe recordar, que en este deporte el procesamiento automático y no controlado es más efectivo.

Entonces, y para ir resumiendo, si eres un jugador profesional y quieres mejorar la atención y concentración en golf (cuestión bastante recomendable), es mejor que te dirijas a un profesional para que evalúe tu estilo atencional y, en función de tus necesidades deportivas, programe una serie de ejercicios atendiendo a un modelo teórico.

Vale…Y si soy un jugador amateur de fin de semana…Pues en este caso, te voy a dejar unos consejos, atendiendo a lo explicado hasta ahora, que nunca vienen mal:

  1. En un recorrido de 4 horas y media o cinco es imposible estar siempre concentrado (de hecho el tiempo efectivo son unos 25 minutos). De hecho, puede ser bueno, entre golpes desconectar un poco, hablando con los compañeros, contando pasos o viendo los metros en nuestra app, tarareando una canción, etc. Para concentrarnos hay que emplear las rutinas, conforme te acerques a la pelota es cuando hay que empezar a dirigir el “faro de la atención”. Una buena manera de encender este faro es hacernos preguntas, como bien explica Karl Morris en el libro “Attention!! the Secret to You Playing Great Golf by Karl Morris (2014-03-19)“:  “The wonderful aspect of questions is they focus your attention. If you control your questions, then you will control your attention and, if you control your attention, you will be sucessful in almost any activity.”
  2. Intenta mantener tu nivel de arousal bajo control: evita cabrearte en exceso por los fallos, respira profundo en cada swing de prácticas. Practicar Yoga, Relajación, Mindfulness o cualquier otra técnica puede ayudar. (Si no sabes lo que es el arousal consulta el post “Activación o arousal en golf“)
  3. Como regla general es mejor centrarse en aspectos positivos que negativos, en el presente (intenta permanecer en el presente) mejor que en el pasado o futuro, y en el proceso (las rutinas, la preparación de cada golpe) que en el resultado.
  4. Es mejor centrar tu atención en lo externo, como puede ser el peso de la cabeza del palo, su recorrido durante el arco del swing, que en algo interno (por ejemplo, pensamientos del tipo: tengo que levantar el codo derecho en lo alto, empieza con el giro de la cadera, etc.). Esto es una regla general, depende de cada persona.

Y hasta aquí el primer post del 2018, espero que os haya gustado y lo compartáis. Saludos.