De un modo muy simple, podemos definir la relajación como la disminución del nivel de activación, de la tensión. En el artículo “Activación o arousal en golf” ya hablamos de la importancia de regular nuestro nivel de activación en la práctica deportiva.

Según Stokvis y Wiesenhüntter (1983, p. 186) “los japoneses que practican el tiro con arco saben desde hace siglos que la extrema serenidad produce mejores rendimientos que la tensión de la voluntad”. Para el Dr. Bob Rotella “Muchos golfistas juegan su mejor golf cuando su nivel de intensidad es flojo o moderado” (En una escala de 0-10, se situaría entorno al 4). Parece, por lo tanto, que aprender a relajarnos puede ser muy importante en la práctica del golf.

Además, diversos autores destacan la importancia de las técnicas de relajación no sólo para el control/reducción del exceso de tensión, sino también para calmar la mente (Davis, Botterill y McNeill, 2002), recuperarse tras períodos de entrenamiento o competición (Kellmann, 2002) o la necesidad de involucrar a las personas en el entorno del deportista en su proceso de recuperación (Kenttä y Hassmén, 2002). Según estos autores (2002, p. 65) “un estado general de relajación mental es lo opuesto a estar lleno de preocupaciones y emociones negativas y estar sobrecogido por el estrés psicosocial. Los deportistas deberían intentar reducir su vulnerabilidad al innecesario estrés psicosocial y buscar apoyo social de los seres queridos. Deberían concentrarse en pensamientos y actitudes positivas y relajadas durante el día”.

Para Márquez (2005, p. 151) “la relajación es un método utilizado tanto para la reducción de la ansiedad cognitiva como de la ansiedad somática“. Por lo tanto, los beneficios de las técnicas de relajación pueden ponerse de manifiesto, no sólo para alcanzar el control o reducción de la ansiedad a nivel cognitivo, sino también para predisponer, por ejemplo, la respiración y musculatura de los deportistas en los momentos previos o entre las pautas de competición. Además, como es el caso que nos ocupa (el golf), es en los deportes individuales y de adversario, donde la competición deportiva se afronta normalmente en solitario y podría llevar una dosis añadida de ansiedad para los competidores.

Cuando hablamos de técnicas de relajación nos referimos a aquellos procedimientos, herramientas que usamos para aprender a relajarnos, esto es, bajar nuestro nivel de activación. Hay que tener en cuenta, que muchas personas (y deportistas) ya saben o han aprendido a relajarse en diferentes situaciones, con lo cual no tiene sentido que todos aprendan estas técnicas de modo sistemático. No obstante, su conocimiento y domino (al menos, la que a cada uno le vaya bien), puede ser muy útil para afrontar diferentes situaciones:

  • Dificultad para conciliar el sueño ante un evento importante;
  • Durante la recuperación de una lesión;
  • Afrontar el estrés entre competiciones;
  • Para el aprendizaje y práctica de la visualización;
  • Etc.

El origen de estas técnicas es remoto y se pueden encontrar en las técnicas de meditación de las filosofías orientales, si bien los antecedentes más próximos podrían situarse en la hipnosis, el yoga y la meditación (Smith, 1992). También existen diferentes modos de clasificarlas:

  1. Activas, Pasivas y Mixtas: en las activas (por ejemplo, la relajación progresiva de Jacobson) el sujeto que se va a relajar desempeña un papel activo, puesto que él lleva a cabo una serie de actividades o ejercicios (tensar y destensar músculos). En las pasivas es el terapeuta el que tiene un papel más activo, quién mediante la sugestión, el diálogo, el clima que se crea…hace que la otra persona se relaje (por ejemplo, la hipnosis).
  2. Williams y Harris (2001) las dividen en dos categorías: las que van “del músculo a la mente” (musculares) y las que van “de la mente al músculo” (mentales).

Siguiendo esta última clasificación, podríamos situar dentro de las técnicas musculares:

  • La respiración.
  • La relajación muscular progresiva de Jacobson.
  • La versión modificada de Bernstein & Borkovec (1973).
  • La relajación muscular pasiva de Everly y Rosenfeld.
  • El método de Mitchell.
  • La técnica de Alexander.
  • Relajación diferencial.
  • Etc.

Dentro de los sistemas mentales de relajación encontramos:

  • Visualización.
  • Entrenamiento autógeno de Schultz.
  • Meditación.
  • Mindfulness.
  • Etc.

Como podemos ver son muchas las técnicas de relajación, pero esto será objeto de otro artículo, donde veremos cuáles han sido las técnicas más utilizadas en el ámbito deportivo para encontrar la relajación, y trataré de explicarlas brebemente.

En definitiva, ¿Por qué no practicar la relajación para jugar al golf?.