Se termina el año y es hora de hacer un resumen del progreso alcanzado. Como veréis empezó muy bien (en cuanto a hándicap se refiere), aunque luego ha costado seguir la tendencia, claro que la bajada fue muy grande… El nacimiento de mi segundo hijo a mitad de año hizo que el tiempo disponible disminuya y cuadrar todo se complica a veces. También, he vuelto a sufrir una tendinopatía en el hombro derecho que aún se me resiente a día de hoy, pero parece que va mejor.

Comenzamos con un resumen de la evolución de los entrenamientos en 9 hoyos. Como sabréis algunos, no juego muchas partidas de 18 hoyos (requiere una mañana completa), pero sí salgo una o dos veces a la semana a jugar 9: generalmente al mediodía, en sábado o domingo y practicando con dos bolas (unas veces tiro una al azar dentro de los 100 últimos metros, otras juego la peor bola, etc.):

La media de golpes este año ha sido de 41 frente a los 43 del año pasado, eso sí, he salido 14 veces menos al campo.

Si hacemos un sumatorio para ver los resultados en 18 hoyos (aproximadamente), podemos así compararlo con los obtenidos en los torneos disputados:

Llama un poco la atención la irregularidad en los resultados. Hay que aclarar que el 1/09/2017 jugué una pool desde negras (91 golpes) y el 8/09/2017 jugué otra desde rojas (80 golpes). La media de golpes en torneos ha sido de 87, lo cual supone 7 golpes menos respecto al 2016, donde la media fue de 94. He jugado un torneo menos. De seguir esta progresión para el 2018 estaría entorno a los 80 golpes, cumpliendo el objetivo de llegar al hándicap de un solo dígito en 5 años (llevo cuatro años y medio). Mi récord de golpes en un torneo fue de 79 golpes, así que margen de mejora tengo, no obstante hay dos factores que juegan en contra: dispongo de menos tiempo y a medida que baja uno de handicap más difícil es seguir mejorando.

Aquí les dejo la evolución de mi hándicap.

Esto es como la bolsa pero invertido, es decir: a medio largo plazo la tendencia es que se baje el hándicap si uno entrena regularmente, pero no se puede prestar atención a los vaivenes de los resultados. Si hay un día malo y confiamos en nuestro valor, no debemos venderlo si no aprovechar para invertir más en entrenamiento y corregir fallos. Otra cosa es que seamos un day trader, pero de esto no entiende el golf que es más de inversión en valor (value investing).

Si quieren pueden comparar este resumen con el Progreso de mi golf en 2016.

Y como siempre os invito a que visitéis la sección de CLASES DE GOLF, donde encontraréis un descuento en clase de golf online que imparte Armando Martín.

Espero que os haya gustado el resumen y anime a aquellos que compaginan el deporte con la familia y el trabajo a seguir entrenando. Si es así, compártelo y deja un comentario.