En el artículo de la semana pasada “Escuela de golf clásica y moderna” veíamos como predominan dos modelos o escuelas, es decir, hay filosofías y métodos diferentes de ver el golf. Es muy común ver como los jugadores profesionales y los aficionados van y vuelve de un profesor a otro en busca de la pócima que les haga mejorar, evolucionar y sentirse cómodos. El caso es que a la hora de empezar a dar bolas, jugar al golf, o hacer algún cambio en nuestro swing de golf tenemos que ver otras dos opciones; esto es, lo sentimos o lo vivimos, los dos son válidos, esa es la cuestión…

La postura como vemos en la foto de la izquierda (escuela moderna de golf) parte de mantener la columna flexionada, inclinada hacia la bola. La alineación está basada en como están ubicados los dos centros de giro cabeza y pelvis en relación a la bola. La varilla también la alineamos con el antebrazo y hombro izquierdo. La puntas de los pies las dejamos abiertas para el trabajo de rodillas y espalda a lo largo de todo el swing de golf y así se comporta todo de una forma mas estable en relación a la bola y al objetivo.

Las dos escuelas son válidas siempre que lo que hagamos sea con un orden y un procedimiento establecido en función de aquella que nosotros escojamos.