Hoy voy a explicar tres ejercicios que nos sirven para practicar el juego corto, haciéndolo más divertido y añadiendo un poco de presión para que se asemejen un poco más al juego real. Estos ejercicios son los que yo suelo usar y están tomados de diferentes manuales, siendo usados por profesionales de reconocido prestigio. No son los mejores ni los peores, puesto que considero que a la hora de practicar también hay que ser un poco creativo y desarrollar juegos que, al menos cumplan tres funciones:

  • Sean atractivos, es decir, supongan un pequeño desafío que nos motive a seguir practicando el juego.
  • Introduzcan un mínimo de presión para que se asemeje al juego real (si hay que tirar bolas se tiran, pero tirar para naaaa, jaja).
  • Nos permitan trabajar algún aspecto concreto del juego (eso se lo dejo a vuestro profesional para que os asesore).

Nadie duda a estas alturas de la importancia que tiene practicar el juego corto si realmente queremos bajar de hándicap de modo consistente. Empecemos por el Green:

1) CÍRCULOS CONCÉNTRICOS.

Hay profesores que para incrementar la confianza en los putts cortos recomiendan tirar una serie diariamente, por ejemplo: 20 putts rectos desde 80 cm, teniendo que llegar a 20 para terminar la serie. Si se falla antes se vuelve a contar desde 1.

Con el ejercicio que planteo a continuación también se gana la confianza en los putts cortos, puesto que si fallamos tenemos que volver a empezar de nuevo (aumentando así el número de este tipo de putts que tiramos y embocamos), pero se practica más variedad de golpes al trabajar con caídas. Está tomado del libro de Phil Mickelson “LOS SECRETOS DEL JUEGO CORTO“, con alguna variación:

Se colocan cuatro tees a un metro del hoyo formando un primer círculo, de tal modo que tengamos un putt cuesta arriba, un putt cuesta abajo, un putt con caída a la derecha y, otro con caída a la izquierda. Posteriormente, podemos añadir otros círculos a un metro y treinta centímetros (un pié más), sesenta centímetros… El objetivo es meter primero los cuatro putts más cercanos, si lo logramos pasamos a los cuatro siguientes que están un poco más lejos y donde la caída ya cobra más relevancia. Si fallamos un putt volvemos a empezar desde el principio, este es el pequeño elemento de presión. Un día nos puede llevar 15 minutos y otro 40, jajaja. Se pueden incluir las variaciones que veamos convenientes en función de nuestro nivel de juego:

  • En vez de un metro colocarlos a 90 cm (la distancia de un wedge más o menos).
  • En vez de cuatro tees usar seis en cada círculo.
  • Colocarlos en un hoyo donde apenas exista caída.
  • Etc.

 

Practicar el putt con círculos concéntricos

 

2) CUESTA ARRIBA VS. CUESTA ABAJO.

En este caso vamos a practicar las distancias más largas y el objetivo no es tanto embocar los putts si no asimilar las sensaciones de velocidad, distancia… que coge la bola en el green. Para ello, podemos valernos sólo de tees o un hoyo y varios tees. Marcamos distancias de dos metros, cuatro, seis, etc. En los putts largos es más recomendable apuntar a un tee y no a un hoyo, puesto que lo normal es que nuestro porcentaje de aciertos disminuya bastante (cuestión de simple estadística), y mentalmente no es bueno aprender a fallar hoyos.

Utilizamos dos bolas y hacemos un par de putts de ida cuesta abajo desde el tee más cercano, con el objetivo de darle al tee (o embocar el hoyo) o dejarla muy cerca (por ejemplo, tomamos la medida de la varilla de nuestro putt). Posteriormente volvemos a patear de vuelta cuesta arriba hacia el punto de partida, con el mismo objetivo. Si los cuatro golpes han quedado dentro de la medida de seguridad, pasamos al siguiente tee (aumentando la distancia) y volvemos a repetir el proceso. Si fallamos, vuelta a empezar desde la medida más cercana (o anterior).

 

Practicar el putt cuesta arriba y cuesta abajo

 

Ahora propongo un ejercicio para practicar el juego corto alrededor del Green que está recogido en el libro de James Sieckman “YOUR SHORT GAME SOLUTION“, y que yo lo llamo:

3) 9G EN  25M.

En esta ocasión vamos a jugar 9 bolas dispuestas al azar dentro de los 25 metros desde la bandera y hay que terminar pateando hacia el hoyo (y metiéndola, claro), de tal modo que si hiciésemos sólo approach y putt el resultado sería 18, y si hacemos approach y dos putts sería 27 golpes en total.

Yo suelo jugar con tres bolas (las mismas con las que juego los torneos), así tiro tres en una posición más o menos fácil, otras tres en una posición de dificultad media y las tres últimas en una posición de dificultad elevada. Un resultado bueno (siguiendo a Sieckman) está en 21 o menos para un hándicap bajo, para un hándicap medio 23 o menos. Mi media está en 23-24, si no la logro vuelta a empezar. Lógicamente el resultado lo podemos ajustar a nuestro nivel de juego, puesto que si somo un hándicap alto, difícilmente vamos a conseguir menos de 23 golpes. Aquí la presión la marca el resultado final, puesto que si no logramos nuestro “par” hay que repetir. Lógicamente, hay días que uno está fino con el putt pero no tanto con el wedge y viceversa, no sabiendo hasta la última tanda de bolas si lograremos la meta o no.

También podemos utilizarlo cuando salimos al campo y jugamos sólo 9 hoyos. En los últimos metros vamos tirando otra bola al azar en cada hoyo y llevamos el recuento aparte de nuestro juego corto.

 

Bola 1 situada a 25 metros de la bandera cuesta abajo; Bola 2 situada a unos 20 metros en posición casi horizontal, y; Bola 3 hundida a unos 18 metros.

 

En fin, estas son mis propuestas, como se suele decir “cada maestrillo con su librillo”, pero lo realmente importante es que tengamos un librillo (una hoja de ruta) y lo rellenemos con ejercicios que nos sirvan para mantener la motivación y practicar aquello que necesitamos mejorar. Nuestro profesor de turno nos asesorará al respecto, pero practicar el juego corto en golf siempre es altamente recomendable.