Hoy os voy a hablar de un pequeño juego para practicar esos golpes de approach alrededor del green que al final marcan la diferencia y nos hacen mejorar la tarjeta. No se trata de esos “tips” o ejercicios que prometen corregir los defectos típicos en unas cuantas sesiones de entrenamiento en el Driving range. Las pastillas milagrosas no existen, sólo hoy una receta, que es el trabajo duro, eficiente y una pequeña dosis de especias (“talento”) que agregan los mejores cocineros. 

“Una idea equivocada muy común entre la mayoría de los golfistas es pensar que los grandes jugadores son muy precisos, que siempre cogen todas las calles y los greens. De hecho, los profesionales más perfectos del Circuito suelen coger tan sólo una media de 13 ó 14 greens en regulación” (Los mejores consejos de golf de todos los tiempos, 2004, pag. 93)

Lo he llamado juego versátil, porque como veréis más adelante se puede adaptar a vuestro nivel de juego y diferentes tipos de golpes de approach (chip, pitch rodado o por alto, etc.). Para ello, solo necesitamos unos tees, un par de bolas y paciencia.

Lo primero que tenemos que hacer es escoger una bandera que esté a unos ocho pasos (por ejemplo) del borde del green y luego contar pasos. Podemos empezar por medir 10 pasos desde la bandera y clavamos un tee. Luego ponemos otro tee a 15 pasos y el siguiente a 20 pasos. En este caso vamos a utilizar solo el sand wedge y dos bolas. 

Desde la distancia más cercana de 10 pasos efectuamos nuestros dos primeros maravillosos golpes y hay que dejar las dos bolas dentro de la distancia de vuestra varilla del putter (como esos putts que damos cuando jugamos una partida amistosa con los compañeros). Si logramos dejar las dos bolas a esa distancia pasamos al tee de los 15 pasos y repetimos el proceso. De nuevo, hay que dejar las dos bolas cerca, dentro de la distancia establecida. Pero si logramos embocar una de las dos de un solo golpe podemos pasar al siguiente tee. Si no logramos dejar las dos dentro de la distancia de la varilla del putt, volvemos al tee anterior más cercano y vuelta a empezar. Terminar el juego con tres distancias o tees puede llevaros 20, 30 o más minutos (depende de la habilidad de cada jugador), pero vamos a mejorar en dos aspectos fundamentales:

  • Calcular el golpe que necesitamos para cada distancia. Contar pasos ayuda a nuestro sistema visual y cerebro a grabar la distancia a la cual estamos del objetivo, y en consecuencia el golpe que tenemos que efectuar.
  • Agrega un plus de presión al tener que volver al tee anterior si fallamos.

Ahora voy a explicar lo de versátil: lo he llamado así porque nos sirve para practicar varios golpes. Por ejemplo, si jugamos a una bandera situada a 20 pasos del borde del green podemos practicar golpes rodados o pitch. Quizás para este tipo de golpe, sea más práctico quedarnos fijos en la posición del antegreen y marcar tres distancias en el green con los tees, puesto que lo que queremos es que ruede la bola mucho tiempo. Ahora bien, si tenemos una bandera corta y la bola tiene que botar y pararse rápido, podemos practicar un golpe tipo “flop” o “globo”, al puro estilo Mickelson. También, podemos adaptarlo a nuestro nivel de exigencia. En vez de dos bolas, usar tres, y en el primer tee hay que dejar las tres cerca, en el segundo nos conformamos con dejar dos cerca de la distancia de la varilla del putter, etc.

Finalmente, lo podemos usar para practicar nuestro putt. Ya sabéis “approach y putt”. En este caso, sea con dos o tres bolas, una tiene que respetar la distancia, pero en el caso de que la segunda (o tercera) se quede por ejemplo a más de un metro, procedemos a patear las dos, si lo consigues ¡Has salvado el par del hoyo! …pasa al siguiente tee… y así, cuantos tees y bolas queráis…eso sí, contando siempre pasos y añadiendo un poco de presión al juego para que se parezca más al real.

Como podéis ver, no hemos hablado nada de técnica, sólo se trata de acostumbrarnos a ciertas distancias y repetir esos golpes bajo presión. Para aquellos que entrenar les resulte aburrido puede que sea también un aliciente  y así empezar a realizar juegos en la zona de prácticas.