Mi primer año jugando al golf (2013), como ya se ha comentado, estuvo marcado por una lesión en un hombro que retrasó el aprendizaje. Por lo tanto, en el 2013 pensé que alcanzar un hándicap 36 y poder salir al campo sin gastar más dinero en pelotas que en cuota de socio del club era suficiente. Si la memoria no me falla ese año no llegué a pagar la cuota de la Federación Española de Golf y esperé a principios de 2014 . Esta entrada, resume los resultados alcanzados durante la segunda mitad del 2013 y el año 2014.

El campo en el que juego es el Golf Club La Monacilla (Huelva) y la tarjeta del recorrido es la siguiente:

Scorecard La Monacilla

Scorecard La Monacilla

El plan general de entrenamiento ya lo comenté en el anterior postMis comienzos”. He de aclarar que normalmente salgo al campo los fines de semana, el sábado juego los primeros 9 hoyos y el domingo u otro día los siguiente nueve. Además, para no restarle horas a mi familia, normalmente salgo a las 14:30 ó 15:00 horas en fines de semana, con lo cual, jugar con 30-35 grados en Huelva durante el verano, es ya costumbre para mí (creo que en protección solar gasto lo mismo que en pelotas de golf). No duermo eso que alguno conocen como “siesta” pero tengo todo el campo para mí.

A continuación podemos ver un gráfico muy elemental (al principio no llevaba un seguimiento muy detallado) con la evolución durante el 2014:

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En ese año sólo participé en dos torneos: en el primero, (scramble por parejas) jugué con un hándicap 36 en el mes de agosto y; en el segundo, (individual-stableford) bajé el hándicap  a 27,5 en julio.

Podemos resumir este año y medio en:

a) ¿Qué mejorar?

Creo que casi todos los que empezamos un poco tarde en esto del golf tendemos a realizar el swing de fuera a dentro y cortamos la bola, slice, etc…ese es mi caballo de batalla. Ya hablaremos más adelante de lo que creo que a mí me ha funcionado. También, el no disponer de mucho tiempo me obliga a jugar solo, y es mejor jugar con más gente y si puedes cambiar de campo aún mejor. El aprendizaje, cuanto más variado mejor.

b) ¿Qué hemos mejorado?

Tener una rutina de trabajo y objetivos a lograr es bueno (esto sirve para cualquier aspecto de la vida). Los objetivos deben ser realistas,  a medio plazo y adecuados a cada persona y circunstancias personales. El asesoramiento de un profesor y la práctica continua (es mejor 45´ al día que 2 horas cada 3 días) permite lograr un nivel adecuado para salir al campo (y luego mejorar). Cada vez que se corrige o trabaja en un aspecto de la mecánica del swing, haz eso¡¡ sólo una cosa, no intentes corregir dos o tres cosas a la vez…sino te liarás. Practica tanto en el tee de prácticas como en el campo.

Y para terminar, totalmente aplicable, viendo los resultados…”Como eliminar cinco golpes de sus resultados” (“El pequeño libro rojo del golf” Harevey Penick y Bud Sharake, pag. 50): “El jugador medio nunca mejorará sus resultados golpe a golpe. La mejora suele venir por plataformas. Un jugador que hace un promedio de 95 golpes no baja lentamente a 94, luego a 93, 92, 91 y 90. El que tiene un promedio de 87 golpes tampoco baja gradualmente a 86, 85, 84, etcétera. en lugar de eso, el del promedio 95 bajará de repente hasta 90 golpes. El de 87 puede hacer, de la noche a la mañana, 81. Por el mismo motivo un jugador que suele hacer 80 golpes puede caer rápidamente y alcanzar cifras entorno a 75. Una vez que uno llega a hacer regularmente 75 golpes, más o menos, deja de ser un jugador medio y se aproxima al nivel de experto, donde los progresos se consiguen más despacio. Hay muchas razones por las que el jugador de 95 golpes se puede convertir en uno de 90. Sencillamente, tal vez haya aprendido a curara el slice. El de 87 puede bajar hasta 81 al aprender a golpear la bola veinte metros más desde el tee, con lo que consigue alcanzar greens en los golpes previstos. Como norma general, el jugador que hace 75 golpes, sólo puede bajar a 72 si mejora su juego corto…”

Salud y buen golpe!